Un informe del Ejército Nacional de Colombia, indica qué, en lo corrido del año 2026, las Fuerzas Militares han logrado neutralizar un total de 335 dispositivos explosivos improvisados en el departamento del Cauca, mitigando graves amenazas contra la población civil y las tropas desplegadas en la región. El caso más reciente se registró en zona rural del municipio de Caldono, donde tropas del Batallón de Infantería Liviana N.° 7, adscrito a la Vigésima Novena Brigada del Ejército Nacional, ubicaron y destruyeron de manera controlada ocho de estos artefactos de fabricación artesanal.
De acuerdo con la información preliminar entregada por las autoridades, las investigaciones apuntan a que estos elementos habrían sido instalados por integrantes de la estructura Dagoberto Ramos Ortiz, un grupo armado organizado residual que delinque en la zona. La intención de esta organización ilegal era atentar directamente contra las comunidades locales y las unidades militares que adelantan labores de control territorial y seguridad en este sector estratégico del departamento.
El procedimiento de desactivación fue ejecutado por el Equipo de Despeje de Artefactos Explosivos, EXDE, de la unidad militar, cuyos técnicos realizaron la verificación y posterior destrucción controlada del material. El hallazgo se produjo específicamente en predios que pertenecen a las comunidades indígenas de Caldono, lo que representaba un peligro inminente para los habitantes originarios de estos territorios.
Este resultado operativo constituye una acción de alto impacto para mitigar una amenaza latente en el norte del Cauca, una de las zonas más sensibles de la región. En este territorio, las estructuras armadas al margen de la ley recurren de forma sistemática al uso indiscriminado de explosivos sin ningún tipo de control, con el único objetivo de generar intimidación, zozobra y graves afectaciones humanitarias entre la población civil.
Durante todo el desarrollo de la maniobra militar, las tropas institucionales mantuvieron una estrecha coordinación con las autoridades y habitantes del resguardo indígena de Caldono. Este enlace comunitario resultó fundamental para adelantar los protocolos técnicos correspondientes y asegurar que el procedimiento no pusiera en riesgo la integridad de los habitantes del sector.
Tras asegurar la zona, los voceros militares confirmaron que el Ejército Nacional continuará con el desarrollo de operaciones sostenidas en todo el departamento del Cauca. El propósito de las autoridades es mantener la protección de los derechos de los ciudadanos, neutralizar cualquier tipo de amenaza terrorista y debilitar la capacidad logística y delictiva de los grupos armados que perturban el orden público en esta zona del país.
