La Unidad de Restitución de Tierras URT, dio un paso significativo en su labor de reparación integral en el departamento del Valle del Cauca, mediante la implementación de diversos proyectos productivos que cuentan con una inversión aproximada de $3.000 millones de pesos, beneficiando a las comunidades del pueblo ancestral Embera Chamí, asentadas en los municipios de Bolívar y El Dovio, consolidando el compromiso de la entidad con el desarrollo de las poblaciones rurales que han sido históricamente afectadas.

Jorge Arturo Vásquez, Director Territorial de la URT para el Valle del Cauca y el Eje Cafetero, subrayó que estos recursos son el resultado directo de órdenes judiciales contenidas en fallos de restitución. El funcionario explicó que los proyectos no solo buscan la recuperación material del territorio, sino que integran un componente fundamental de seguridad alimentaria. A través de la entrega de estos fondos para el desarrollo agropecuario, se pretende fortalecer el plan de vida de las comunidades indígenas y garantizar que la restitución de sus derechos territoriales sea verdaderamente efectiva y sostenible en el tiempo.

Por su parte, los líderes de las comunidades beneficiarias recibieron con optimismo el inicio de estas actividades. César Arizama, representante legal del Resguardo Indígena Río Garrapatas en Bolívar, calificó el apoyo como un logro largamente esperado y asumió el compromiso de gestionar los recursos con responsabilidad para generar bienestar familiar. De igual manera, Amel Joan Yagarí, del resguardo Cañón de Garrapatas Batata en El Dovio, manifestó su orgullo al ver concretado el respaldo institucional, expresando su confianza en que el proyecto se convertirá en un modelo de éxito para su región.

Finalmente, la URT reafirmó que su misión trasciende la entrega física de predios, enfocándose en procesos integrales que impulsen la construcción de paz y la transformación estructural del campo colombiano. Al apostar por el fortalecimiento comunitario y la justicia social, la entidad busca que estas acciones contribuyan a un desarrollo rural sólido, asegurando que la dignidad y la estabilidad vuelvan a ser el eje central de la vida en las comunidades ancestrales beneficiadas.