La Fiscalía General de la Nación logró la judicialización de dos hombres y dos mujeres presuntamente involucrados en actividades de tráfico local de estupefacientes en el municipio de Santander de Quilichao. Los implicados, identificados como Kevin Duván Albornoz Orejuela, Edgar Antonio Urbano López, Diana María Cardona Botía y Lina Vanessa Quintero Vásquez, enfrentan cargos graves tras ser detenidos en flagrancia.
Un fiscal seccional les imputó los delitos de fabricación, tráfico y porte de estupefacientes y, adicionalmente, el punible de utilización de menores para la comisión de delitos. De acuerdo con la investigación, estas cuatro personas se dedicaban presuntamente a la distribución de sustancias ilícitas—incluyendo marihuana, bazuco y la denominada “cocaína rosada”—en la modalidad de menudeo, concentrando su actuar en el barrio San Bernardo.
Una de las particularidades más preocupantes del modus operandi del grupo, según el proceso judicial, era la presunta instrumentalización de menores de edad. Los jóvenes eran utilizados aparentemente para realizar los domicilios de los estupefacientes y para llevar a cabo labores de vigilancia, buscando evadir la presencia y el control de las autoridades en la zona.
La captura se materializó mediante una diligencia de registro y allanamiento ejecutada por funcionarios del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) en colaboración con uniformados de la Sijin de la Policía Nacional, en una vivienda ubicada en el barrio San Bernardo. Durante el procedimiento, las autoridades incautaron una variedad de elementos probatorios, que incluyen dosis de bazuco, cigarrillos de marihuana, frascos con fármacos y metanfetaminas, ampolletas de morfina, tres grameras para el pesaje de las sustancias y cinco teléfonos celulares.
