Operaciones militares conjuntas entre la Vigésima Novena Brigada del Ejército Nacional y la Policía Nacional, permitieron en la vereda Cantarito del municipio de Villa Rica, la intervención de dos unidades de producción minera ilegal y la captura de tres personas en flagrancia, logrando neutralizar una importante fuente de ingresos ilícitos proyectada en más de 2250 millones de pesos mensuales en el norte del Cauca.
La explotación ilícita de yacimientos mineros se ha consolidado como un fenómeno crítico en esta subregión caucana, donde la extracción descontrolada de oro no solo genera graves e irreversibles daños ambientales en las fuentes hídricas y ecosistemas locales, sino que además altera la dinámica social mediante el despojo de tierras y la contaminación con sustancias nocivas.
Esta actividad extractiva representa uno de los principales motores económicos de las organizaciones armadas al margen de la ley que operan en la zona, especialmente de la Estructura Jaime Martínez del bloque occidental de las disidencias de alias “Iván Mordisco”, las cuales utilizan estos cuantiosos dividendos para financiar la compra de armamento, expandir su capacidad logística y disputar el control territorial estratégico del corredor que conecta al norte del Cauca con el Pacífico.
Durante el operativo de registro y control militar se inutilizó maquinaria de alta capacidad valorada en más de 1334 millones de pesos, incluyendo dos dragas artesanales tipo caperuza, motores diésel, clasificadoras, plantas eléctricas, motobombas y motores fuera de borda empleados para el procesamiento aluvial del mineral.
De acuerdo con las estimaciones de inteligencia militar, la infraestructura desmantelada producía cerca de 5200 gramos de oro al mes, por lo que su neutralización propina un duro golpe a la cadena logística y financiera del grupo armado ilegal, debilitando su capacidad de presión sobre las comunidades de la región.
