El Servicio Geológico Colombiano emitió un nuevo reporte sobre la actividad del volcán Puracé, señalando que persiste el registro de sismos relacionados con el movimiento de fluidos en su interior. Según el informe técnico, se han identificado eventos sísmicos de tipo Largo Periodo y pulsos de Tremor, localizados específicamente bajo el cráter principal a profundidades menores a un kilómetro. Estos fenómenos están vinculados directamente con los procesos de circulación y liberación de gases volcánicos hacia la atmósfera.

Sumado a lo anterior, la red de monitoreo ha detectado sismicidad de baja magnitud originada por el fracturamiento de roca. Este tipo de actividad se ha localizado tanto bajo el volcán Puracé como en el volcán Piocollo, con profundidades que oscilan entre 1 y 2 kilómetros. Aunque la magnitud es baja, la presencia de estos sismos indica que las presiones internas continúan afectando la estructura del edificio volcánico en la zona de influencia.

En cuanto a la actividad superficial, los expertos confirmaron que se mantienen las emisiones de dióxido de azufre y la salida persistente de gases a través de grietas en los cráteres de los volcanes Curiquinga y Piocollo. Afortunadamente, hasta el momento no se han identificado emisiones de ceniza asociadas a estos pulsos. Un dato relevante es que la temperatura al interior del cráter del Puracé ha mostrado un descenso en los valores registrados mediante sensores satelitales, aunque esto no representa un cese de la actividad.

Finalmente, las autoridades recordaron que el estado de alerta permanece en Naranja. El SGC advirtió que es normal que se presenten fluctuaciones temporales en los niveles de actividad, lo que significa que en algunos momentos los indicadores podrían disminuir en comparación con días previos. No obstante, se enfatizó que estas variaciones no implican necesariamente que el volcán haya retornado a un estado de estabilidad, por lo que se recomienda a la comunidad seguir atenta a la información oficial.