Momentos de pánico y zozobra vivieron los habitantes del municipio de Jambaló, en el nororiente del Cauca, tras una incursión armada perpetrada por las disidencias de ‘Iván Mordisco’. El ataque, dirigido principalmente contra la Estación de Policía y una base militar ubicada en la parte alta de la población, dejó un saldo de siete policías, un militar y un civil heridos. La ofensiva fue atribuida a la columna Dagoberto Ramos, que hostigó a la fuerza pública durante tres horas continuas.

Lo que más ha generado alarma entre las autoridades y la comunidad es la sofisticación del ataque. Los grupos armados utilizaron ráfagas de fusil combinadas con explosivos lanzados desde drones, demostrando una capacidad técnica que complicó la defensa de los uniformados. Previo a la escalada violenta, los disidentes recorrieron las calles con megáfono en mano, alertando a la población civil para que se retirara de las inmediaciones de las sedes oficiales, anticipando la ferocidad del golpe que estaban por ejecutar.

Ante la gravedad de la situación, la secretaria de Gobierno del Cauca, Maribel Perafán, lanzó un S.O.S al Gobierno Nacional, reconociendo la desventaja táctica en la zona. Perafán expresó su preocupación señalando que las acciones de estos grupos “rebasan porque ellos van adelante en tecnología”. La funcionaria insistió en que el departamento requiere una atención sostenida y mayores capacidades operativas para poder enfrentar esta nueva modalidad de atentados que pone en jaque la seguridad de la región.