La Policía Metropolitana de Popayán informó sobre la reciente captura de tres personas en distintos sectores de la ciudad, presuntamente implicadas en delitos de violencia contra servidor público, daño en bien ajeno y lesiones personales. Estos operativos se realizaron en el cumplimiento de operativos de vigilancia y control por parte del personal policial.

En el primer y más grave incidente, registrado en la Carrera 17 con Calle 62 Norte, se logró la captura en flagrancia de un hombre de 29 años y una mujer de 26 años por el delito de violencia contra servidor público. Los hechos se desencadenaron cuando un dispositivo policial fue alertado sobre un ciudadano que, al parecer, estaba generando riesgo para la movilidad vehicular. Al solicitarle un registro de control, el hombre habría iniciado agresiones verbales para luego pasar a la agresión física, llegando a golpear en el rostro a un funcionario. En un acto de intolerancia, la mujer que sería su compañera sentimental habría intervenido de manera violenta, atacando al personal policial con puños y patadas para intentar frustrar el procedimiento legal. Ambos fueron inmediatamente capturados y quedaron a disposición de la autoridad competente por el delito que atenta directamente contra la función pública.

Adicionalmente, se reportaron otros dos procedimientos. En el barrio Tomás Cipriano, al interior de una vivienda, se capturó en flagrancia a un hombre de 30 años por el presunto delito de daño en bien ajeno, luego de que el personal policial fuera alertado por una mujer que pedía auxilio tras daños causados a su residencia. Posteriormente, en el sector de Valle del Ortigal, fue capturado un hombre de 48 años por el presunto delito de lesiones personales tras una confrontación con un familiar. El incidente, que habría incluido daños a un vehículo y lesiones físicas a la víctima con un objeto contundente, llevó a la detención del agresor, quien fue puesto a disposición de la Fiscalía.

La institución policial reitera que la violencia contra sus funcionarios, como se evidenció en el primer caso, no solo constituye un delito grave que impacta la moral y la seguridad de los servidores, sino que también pone en riesgo el cumplimiento de su deber de proteger a la ciudadanía. Las capturas en Popayán subrayan el compromiso de las autoridades con la aplicación de la ley y el combate a las conductas que desafían la autoridad y la convivencia social.