El atentado terrorista perpetrado con un vehículo cargado de explosivos en inmediaciones de la subestación de Policía del corregimiento de El Estrecho, en el municipio de Patía, no solo sembró el terror en la población civil, sino que dejó sin flujo eléctrico a más de 6.200 usuarios en el sur del departamento tras provocar la falla en cadena de los circuitos Leyva, Patía, El Estrecho y Lomitas Balboa.
Esta emergencia técnica y social se suma al complejo escenario operativo que enfrenta la Compañía Energética de Occidente CEO en la región, donde el constante deterioro del orden público, el accionar de grupos armados al margen de la ley y las hostilidades en zonas rurales representan una amenaza sistemática para la infraestructura y dificultan la atención inmediata de las contingencias.
Frente a esta situación, la empresa distribuidora de energía expresó su rechazo a estos actos de violencia que vulneran la tranquilidad de las comunidades y atentan contra la continuidad de un servicio público esencial, al tiempo que confirmó que sus cuadrillas técnicas permanecen a la espera de garantías de seguridad por parte de la Fuerza Pública para ingresar a la zona afectada, evaluar la magnitud de los daños en los activos y coordinar las labores que permitan restablecer el suministro a las miles de familias damnificadas.
