Un artefacto explosivo instalado en una motocicleta detonó durante la noche del primero de noviembre en zona urbana del municipio de Balboa, en el departamento del Cauca, generando zozobra entre la comunidad local y daños materiales en las inmediaciones del lugar del impacto.
Un día antes, otra motocicleta adecuada con sustancias explosivas fue activada cerca del peaje El Mango, en la jurisdicción del municipio de La Sierra. Este ataque anterior bloqueó de forma temporal la movilidad sobre la importante arteria vial Panamericana, afectando la comunicación terrestre directa entre Cauca y Nariño.
Frente a lo ocurrido, las autoridades militares emitieron un pronunciamiento oficial para detallar la situación actual y atribuir responsabilidades sobre este hecho que alteró el orden público en esta localidad del suroccidente colombiano: “Durante la noche del 1 de noviembre en el casco urbano de Balboa, Cauca, una acción criminal que atenta contra la vida, la integridad y la tranquilidad de los habitantes de esta región. El uso indiscriminado de explosivos constituye una grave amenaza para la población civil y una flagrante violación de los Derechos Humanos y del Derecho Internacional Humanitario.
Es especialmente reprochable que estas acciones pongan en peligro instalaciones hospitalarias, consideradas bienes especialmente protegidos por el DIH. De acuerdo con información preliminar, este hecho habría sido perpetrado por integrantes de la estructura residual Carlos Patiño, al servicio de alias Iván Mordisco. Ante esta situación, tropas de la Brigada 29 mantienen su despliegue en el área, adelantando labores de verificación y control para descartar la presencia de otros artefactos explosivos y reforzar la seguridad de la población”.
Tras la detonación, unidades de la fuerzas publica reforzaron los patrullajes e inspecciones en los puntos críticos de la cabecera municipal para descartar otros riesgos y brindar garantías de protección a los habitantes de la zona.
