El arzobispo de Popayán, monseñor Omar Alberto Sánchez, hizo un enérgico llamado a las estructuras armadas ilegales en vísperas de la Semana Santa, instándolas a dar pasos concretos hacia la paz. El prelado señaló que esta época religiosa representa una oportunidad crucial para lograr avances significativos en favor de la vida, refiriéndose específicamente a la situación de las personas que permanecen privadas de la libertad en el suroccidente del país.
Con profunda preocupación, el jerarca católico lamentó que aún existan ciudadanos en cautiverio y exigió que se garantice el respeto a su integridad física y su pronto retorno a los hogares. Monseñor Sánchez enfatizó que las familias de los secuestrados enfrentan estos días santos con un inmenso dolor, por lo que solicitó gestos humanitarios urgentes que brinden tranquilidad y demuestren una verdadera voluntad de diálogo y construcción de paz por parte de los grupos al margen de la ley.
Asimismo, el arzobispo pidió a estas organizaciones criminales respetar las celebraciones religiosas y la fe de las comunidades. Subrayó que el pueblo necesita vivir su espiritualidad con calma y que se espera un mínimo de sensatez que se traduzca en permitir que la ciudadanía se exprese libremente en sus ritos, recordando que estas estructuras suelen justificar su accionar en la defensa de las poblaciones a las que hoy afectan.
En la región se contabilizan al menos siete integrantes de la Fuerza Pública y el Ejército Nacional en poder de grupos delincuenciales, una cifra que agrava la crisis humanitaria en la zona. Finalmente, monseñor Sánchez advirtió que las posibilidades de resolución se están agotando y reiteró la necesidad de buscar una salida política negociada, alertando que, de lo contrario, la persistencia del conflicto solo llevará a un escenario donde todos terminarán afectados sin obtener ganancia alguna.
