Luego de intensos combates, el Ejército Nacional localizó y destruyó 32 minas antipersonales que, según las autoridades, iban a ser instaladas por la estructura armada ilegal “Andrés Patiño”, en una escuela rural de la vereda La Esmeralda, en el municipio de Sucre, Cauca. La acción fue posible gracias a la intervención oportuna del Batallón de Alta Montaña N.° 4, en coordinación con binomios caninos de la Vigésima Novena Brigada y el respaldo del Grupo Liviano de Caballería N.° 8. La destrucción controlada de los artefactos explosivos ha neutralizado una amenaza directa para más de 200 familias que habitan en esta zona.
Durante la operación, además de las minas, se incautaron cinco granadas de 60 mm, ocho granadas modificadas para drones, 15 escopetas, dos controles para vehículos, un control eléctrico y una gran cantidad de material de intendencia. Este arsenal, suficiente para abastecer a unos 100 integrantes de la organización delictiva, tenía como objetivo fortalecer su capacidad ofensiva y atentar contra la población y las tropas desplegadas en este corredor estratégico del Macizo Colombiano. Este importante resultado se logró gracias a un proceso de inteligencia militar que duró varias semanas, permitiendo una acción precisa que ahora garantiza condiciones de movilidad segura para la comunidad.
En lo corrido del año 2025, las tropas del Ejército Nacional han neutralizado la instalación de 292 artefactos explosivos improvisados en el departamento del Cauca, salvaguardando la vida de más de 1.000 familias y consolidando la presencia institucional en regiones afectadas por grupos armados organizados. La operación militar es un reflejo del profesionalismo y la dedicación de los soldados colombianos, quienes, en cumplimiento de su misión constitucional, siguen desplegados para enfrentar amenazas terroristas, proteger a los colombianos y salvaguardar la soberanía nacional.

