El XXIII Congreso Gastronómico de Popayán abrió sus puertas en el Paraninfo Francisco José de Caldas, reafirmándose como un punto de encuentro para la gastronomía y la cultura. Por más de dos décadas, este evento ha unido a cocineras tradicionales, chefs, académicos, emprendedores y visitantes internacionales.
El alcalde Juan Carlos Muñoz Bravo dio la bienvenida a los asistentes, describiendo el congreso como “una fiesta de vida, identidad y cultura”. En su discurso, destacó a Hungría como el país invitado de este año, reconociendo su tradición culinaria como un símbolo de encuentro entre culturas.
Enrique González Ayerbe, presidente del congreso, destacó el aniversario de la declaratoria de la UNESCO que reconoce a Popayán como Ciudad Creativa de la Gastronomía. Según González, este título ha transformado a la ciudad, convirtiendo la gastronomía en una política pública y una plataforma internacional de desarrollo. “Que estos días sean un recordatorio de que en torno a la mesa podemos construir confianza, convivencia y desarrollo”, afirmó.
Zsolt V. Németh, comisionado ministerial de la Embajada de Hungría en Colombia, compartió sus expectativas sobre el intercambio cultural. “Creo que nosotros, los húngaros, hoy no solo trajimos la tarta de huevos y el goulash, sino también nuestra apertura y curiosidad”, comentó. Asimismo, expresó el deseo de que el congreso sea un espacio para enriquecerse con nuevos conocimientos, amistades y sabores.
La inauguración sirvió de escenario para reconocer el trabajo de investigadores y la importancia del café como producto invitado. También se destacó la participación de otras regiones de Colombia, como San Andrés, Providencia y Santa Catalina, así como del municipio caucano de Sotará.
Con esta apertura, Popayán se prepara para cuatro días de actividades que buscan fortalecer la identidad cultural y gastronómica de la ciudad y el país.
