La ola de violencia en el departamento del Cauca, cobró tres nuevas víctimas este jueves 30 de julio, zona rural del municipio de Silvia, donde un grupo de deportistas que realizaba actividades de ciclismo fueron atacados con disparos de fusil, cuando transitaban el sector de Miraflores, un tramo de la carretera que comunica a los municipios de Totoró y Silvia. Las víctimas fueron identificadas como los mayores retirados del Ejército Nacional, Harold Sánchez Vergara y Rodrigo Amórtegui, y el coronel en retiro Libardo Osorio Sánchez.

Con este sangriento ataque, las cifras del Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Paz, registran esta acción como la masacre número 77 en el país en lo que va del año 2026. La tragedia reaviva la consternación social e ilustra el paulatino deterioro de las condiciones de seguridad para la población civil en las zonas rurales del departamento.

La Defensoría del Pueblo ya había alertado reiteradamente sobre la grave vulnerabilidad de las comunidades y los resguardos indígenas en la región mediante la Alerta Temprana 024/23 y el informe de seguimiento 009/26, en los cuales anticipaba el inminente riesgo por la presencia y avance de estructuras al margen de la ley.

El territorio se encuentra inmerso en una disputa violenta por el control territorial y los corredores estratégicos entre diferentes actores armados ilegales. Las confrontaciones involucran de manera directa al Ejército de Liberación Nacional, al Frente Dagoberto Ramos y al Bloque Occidental Comandante Jacobo Arenas, organizaciones que continúan infundiendo terror e impactando trágicamente la vida cotidiana de deportistas, comuneros y habitantes de la zona.