La Fiscalía General de la Nación judicializó a 11 personas señaladas de extraer oro de forma ilícita en la vereda La Alegría, zona rural del municipio de Santander de Quilichao, Cauca, donde los procesados fueron capturados en flagrancia durante un operativo coordinado con la Dirección de Carabineros de la Policía Nacional, mientras realizaban actividades de explotación bajo las modalidades de socavón y aluvión sin contar con los permisos exigidos por la ley.

Según el reporte de las autoridades, el grupo utilizaba métodos no convencionales que incluían el vertimiento de sustancias tóxicas y residuos sólidos directamente a las fuentes hídricas. Estas prácticas generaron un impacto ambiental severo, afectando de manera crítica el ecosistema del río Quinamayó, el cual se convirtió en el principal receptor de la carga contaminante derivada de la extracción de material.

En el lugar de los hechos, los uniformados incautaron maquinaria especializada para el procesamiento del mineral, entre la que destacan motores para sistemas de poleas, motobombas para el drenaje de socavones, dragas tipo buzo, clasificadoras de oro y taladros percutores. Estos elementos eran piezas clave en una operación que, además de la ilegalidad administrativa, comprometía la salud de la cuenca hídrica de la región.

Ante un juez de control de garantías, una fiscal de la Dirección Especializada para los Delitos contra los Recursos Naturales y el Medio Ambiente imputó a los detenidos los cargos de explotación ilícita de yacimiento minero, daño en los recursos naturales, ecocidio y contaminación ambiental. Entre los procesados figuran ciudadanos identificados como Jhon Jairo Mina Zapata, Mayken Steven Palacios Balanta y Leiner Edilson Gómez Tegue, junto a otros ocho implicados en este atentado contra el patrimonio natural del Cauca.