La Misión de Observación Electoral (MOE) ha encendido las alarmas sobre la situación democrática en el departamento del Cauca tras la presentación de su más reciente informe “Mapas y Factores de Riesgo Electoral – Elecciones nacionales 2026”. El estudio, elaborado por un equipo de 37 expertos, posiciona al Cauca como el foco principal de preocupación en el país, debido a la coincidencia crítica entre factores de violencia armada e indicadores de fraude electoral. Esta realidad ubica a la región dentro de las seis subregiones con atención prioritaria a nivel nacional, específicamente en el norte del departamento y el andén Pacífico.

La cifra que más impacta del informe es que el Cauca concentra 19 de los 81 municipios clasificados en “riesgo extremo” en toda Colombia. Lo más alarmante para la institucionalidad caucana es la velocidad con la que se ha deteriorado el panorama: de esos 19 municipios en alerta máxima, 14 no presentaban niveles de riesgo considerables en las elecciones de 2022. Este salto abrupto hacia la vulnerabilidad extrema evidencia una degradación del orden público y una posible manipulación de los procesos democráticos en el territorio en apenas cuatro años.

El análisis técnico detalla que la amenaza en el Cauca es multidimensional. Por un lado, persisten factores de violencia vinculados al control de economías ilegales por grupos armados, lo que deriva en coacción al votante y ataques contra liderazgos locales. Por otro lado, se registran atipicidades estadísticas que sugieren fraude, como variaciones sospechosas en la participación electoral y el dominio de ciertos sectores políticos en zonas de conflicto. Esta mezcla explosiva pone en jaque el ejercicio libre del voto para miles de caucanos que habitan en las áreas rurales y cabeceras municipales más afectadas.

Ante este escenario, la MOE ha hecho un llamado urgente al Gobierno Nacional y a la Fuerza Pública para que diseñen medidas de protección diferenciadas en el departamento. La magnitud del reto es operativa y territorial, ya que el Cauca forma parte esencial del 11% del censo electoral nacional que hoy se encuentra bajo amenaza. Garantizar la transparencia en las urnas y la integridad física de los candidatos y electores en los municipios caucanos será el principal desafío para las autoridades en este año electoral.