La Alcaldía del municipio de Suárez, en el norte del Cauca, emitió esta noche un fuerte llamado de rechazo y preocupación ante la reciente ola de violencia que azota a la comunidad. La administración municipal lamentó profundamente la situación, que ha dejado a los habitantes “en medio del fuego cruzado”, y manifestó su repudio a cualquier hecho violento que afecte la tranquilidad de la población. Ante la emergencia, la Alcaldía instó a la ciudadanía a mantener las medidas de autocuidado y a priorizar su seguridad.
Este pronunciamiento se da en un contexto de grave deterioro del orden público en el norte del Cauca, una región que ha sido foco de múltiples ataques atribuidos a las disidencias de las FARC, particularmente el frente Jaime Martínez del Estado Mayor Central. La situación en Suárez ha sido crítica en las últimas semanas, con eventos como el atentado con carrobomba a principios de noviembre, que dejó víctimas civiles y graves daños, y constantes hostigamientos con drones y artefactos explosivos contra la Fuerza Pública, dejando a la población civil constantemente expuesta y en riesgo. Estos ataques se enmarcan en una disputa territorial por el control de zonas estratégicas, como el cañón del río Micay, vital para el narcotráfico.
La Alcaldía rechazó categóricamente toda forma de violencia que pone en riesgo la vida, la tranquilidad y la dignidad de las comunidades, y enfatizó que ningún hecho violento puede justificarse ni normalizarse. La institución hizo un llamado urgente a todos los actores involucrados para que depongan cualquier acción que amenace la vida civil, y los instó a retomar el camino del diálogo, la convivencia y la construcción colectiva de la paz. El mensaje final de la administración es un clamor por el futuro del territorio, destacando que el municipio necesita que se respete la vida y se priorice la paz por encima de cualquier interés.
