El XXIII Congreso Gastronómico de Popayán cerró sus puertas con un balance altamente positivo, confirmando su papel crucial como motor cultural, social y económico para la región y el país. Durante varios días, la “Ciudad Blanca” se transformó en el epicentro de la culinaria, atrayendo a cocineros, emprendedores, investigadores, académicos, artistas y visitantes nacionales e internacionales. Este encuentro se consolidó como una plataforma invaluable para compartir saberes, tradiciones y las propuestas más innovadoras en el vasto universo de la gastronomía.

Cifras récord y una derrama económica sin precedentes

Más allá de lo cultural, el evento demostró ser un poderoso catalizador de la economía regional. La articulación entre los sectores académico, cultural-gastronómico y empresarial permitió visibilizar a pequeños y medianos emprendedores, convirtiéndolos en protagonistas de la transformación productiva y turística del territorio. El impacto económico, medido por la Calculadora de Impacto, arrojó cifras asombrosas: el gasto estimado de los asistentes (residentes y no residentes) alcanzó los $14.216’106.694. De ese monto, las ventas directas sumaron $6.694’594.247, con $5.495’940.002 para los emprendedores y $1.198’654.245 para cocinas, restaurantes y tascas.

El dinamismo económico se evidenció especialmente en el turismo, con el gasto de visitantes no residentes duplicándose, al pasar de $3.981 millones en 2023 a $8.025 millones en 2025. El evento también generó 465 empleos directos y 1.000 indirectos, con la participación de 315 puntos de oferta gastronómica distribuidos en 6.240 m² de carpas en el Parque Caldas. La programación contó con la presencia de 55 conferencistas, 70 talleristas y 16 grupos musicales, y se ofrecieron más de 8.000 degustaciones a los asistentes.

Desafíos superados con apoyo colectivo

A pesar del éxito, el Congreso enfrentó un reto logístico significativo: los bloqueos en la vía Panamericana que se presentaron entre el 2 y el 6 de septiembre, afectando la movilidad y la participación de asistentes que viajaban por vía terrestre. Sin embargo, gracias al apoyo fundamental de la ciudadanía, el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, FONTUR, entes gubernamentales, gremios, la academia y la empresa privada, la programación pudo desarrollarse con total normalidad y culminar de manera exitosa, reafirmando al Congreso Gastronómico de Popayán como un espacio de integración y construcción colectiva que celebra la riqueza de la cocina tradicional y la innovación.