Una ola de violencia ha sacudido la zona rural de Bolívar, al sur del departamento, tras el asesinato de tres hombres. Las víctimas, identificadas como Francisco Narváez, Benjamín Narváez y Joaquín Cajas, fueron ejecutadas con disparos en lo que las autoridades locales han calificado como una masacre.
Los hechos se iniciaron en la vereda La Monja, en el corregimiento de La Carbonera, donde sujetos armados asesinaron a Francisco Narváez. Otros dos hombres, Benjamín Narváez y Joaquín Cajas, fueron secuestrados y posteriormente encontrados sin vida en la cercana vereda Guayabillas.
La alcaldesa de Bolívar, Sandra Rodríguez, condenó enérgicamente los crímenes y reveló un suceso adicional que ha encendido las alarmas en la región. Un cuarto cuerpo fue hallado en la vereda El Hato, corregimiento de Rastrojos. Las autoridades aún no han logrado identificar a la víctima ni han confirmado si este último homicidio guarda alguna relación con la masacre.
La comunidad y las autoridades locales se encuentran en alerta, mientras que los entes judiciales han iniciado una investigación para esclarecer los móviles detrás de estos violentos sucesos y dar con el paradero de los responsables.
